jueves, 11 de julio de 2019

Temas importantes a los que se dirige Proverbios:

La relación del hombre con Dios
 Su confianza  Pr  22:19
 Su humildad  Pr 3:34
 Su temor de Dios Pr 1:7
 Su justicia    Pr 10:25
 Su pecado  Pr 28:13
 Su obediencia   Pr 6:23
 Enfrentando recompensa Pr 12:28
 Enfrentando pruebas Pr 17:3
 Enfrentado bendición Pr 10:22
 Enfrentando muerte Pr 15:11
 La relación del hombre consigo mismo
  Su identidad Pr 20:11
 Su sabiduría Pr 1:5
  Su insensatez Pr 26:10,  11
 Su conversación Pr 18:21
 Su dominio propio Pr 6:9-11
 Su bondad Pr 3:3
 Su riqueza Pr 11:4
 So orgullo Pr 27:1
 Su enojo Pr 29:11
 Su pereza Pr 13:4
 La relación del hombre con otros
 Su amor Pr 8:17
 Sus amigos Pr 17:17
 Sus enemigos Pr 19:27
 Su veracidad Pr 23:23
 Su chisme Pr 20:19
 Como un padre Pr 20:7; 31:2-9
 Como madre Pr 31:10-31
 Como hijos Pr 3:1-3
 Al educar hijos Pr 4:1-4
 Al disciplinar hijos Pr 22:6

miércoles, 10 de julio de 2019

Estructura de los Proverbios. Título: “Consejos prácticos en el temor de Dios” Versículo Clave: 1:7 ‘El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza”


:1  Los por qué de los proverbios
1:8  Consejos para la sabiduría


PADRE
A
HIJO
2:1  Grandes beneficios de la sabiduría
3:1  llamado a la obediencia
4:1  Exhortación a seguir en obediencia
5:1  Manteniendo la pureza
6:1  Amonestación, pereza, adulterio
7:1  La mujer adultera
8:1  Eternidad de la sabiduría
9:1  Sabiduría y necedad
10:1  Proverbios de Salomón
PROVERBIOS DE SALOMÓN
22:17  Preceptos y amonestaciones
DICHOS DE SABIOS
24:13 Dichos de sabios
25:1  Comparaciones y lecciones morales
SALOMÓN
28:1  Proverbios comparados
SABIOS
30:1 Palabras de Agur
31:1  Exhortación a un Rey
REY / MUJER
31:10  La mujer virtuosa.



jueves, 23 de agosto de 2018


RESPUESTA DE DIOS A TU CLAMOR







El clamor puede ser una oración que se eleva a Dios o a un ser superior, con la esperanza de ser escuchado: “Oh Señor, recoge el clamor de tu rebaño y ayúdalo a superar estas horas difíciles”, “Hijo, tus clamores siempre son escuchados por Dios, aunque sus designios no puedan ser comprendidos por nuestras mentes”.
En vista de la maldad reinante en todos los pueblos Jehová hablaba a través de Jeremías llevándole palabras de exhortación y palabra de profecías de aquellos acontecimientos que recaerías al pueblo de Jerusalén donde la ira de Dios era grande ya que no se volvían de los pecados.
Sin embargo, una nueva promesa para los pueblos entregó Jehová, lo cual era la restauración de la prosperidad…continuación Jeremías 33:6-9: sanidad, medicina, curación, paz, verdad, limpiaré de toda su maldad, perdonaré sus pecados y conque contra mí se rebelaron.
Y me será a mí por nombre de gozo, de alabanza y de gloria, entre todas las naciones de la tierra, que habrán oído todo el bien que yo les hago; y temerán y temblarán de todo el bien y de toda la paz que yo les haré.
Ahora bien, a lo largo de la Biblia vemos como muchos personajes clamaron por restauración, liberación, por sanidad.
-         Tales es el caso de Ana: 1 Samuel 1:11. Dios le respondió

-         Salmo 32, vemos como David clamaba a Dios y se volvía de sus pecados.
Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado
          Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar;  Sobre ti fijaré mis ojos.

… te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces
2 Timoteo 3:16-17
Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.

Enseñanzas:
·        La existencia de un Dios, omnipresente y omnipotente.
·        La fe, la pureza, amor al prójimo y la caridad eran el camino hacia la salvación.
·        La negación de la vanidad, la venganza, el egoísmo y la hipocresía.

 Cosas grandes y ocultas:

Mateo 8:3
Jesús extendió la mano y le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante su lepra desapareció.

Marcos 5:21-43
La hija de Jairo, y la mujer que tocó el manto de Jesús

Deuteronomio 29:29

Las cosas secretas pertenecen al SEÑOR nuestro Dios, más las cosas reveladas nos pertenecen a nosotros y a nuestros hijos para siempre, a fin de que guardemos todas las palabras de esta ley.


Para que al clamar Él nos responda debemos:
·        Tener Fe
·        Estar en Obediencia

1 Juan 5: 14-15
Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.
Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.

Salmos 116:1-2
Amo a Jehová, pues ha oído Mi voz y mis súplicas;
Porque ha inclinado a mí su oído; Por tanto, le invocaré en todos mis días.

                                                                        Hermana Janeth Omaña

viernes, 15 de junio de 2018


LIBRO DE RUT
El libro narra la historia de Elimelec, un hombre de Belén de Judá que emigró con su familia al país de Moab. Su mujer se llamaba Noemí y sus hijos, Quelión y Mahlón. Al morir Elimelec, sus dos hijos se casaron con Orfa y Rut de Moab, respectivamente.
Unos diez años más tarde, murieron también los dos hijos sin dejar descendencia, y entonces Noemí, acompañada de su nuera Rut, regresó a Belén, mientras que Orfa decidió regresar con su familia. Al llegar a Belén, Rut y Noemí no tenían nada, por lo que Rut se puso a trabajar en el campo de Booz, uno de los primos de la familia de Elimelec. Como otro familiar no estuvo dispuesto a casarse con Rut, ese deber le correspondió a Booz, que ya se había sentido atraído por la moabita. De este matrimonio nació un hijo, Obed, que más tarde sería abuelo del rey David. Así, Rut ingresa por sus propias virtudes en la religión judía.
ORACIÓN

Que este día sea el mejor de tu vida en Cristo Jesús.
Que tu espíritu se apodere del Fruto del Espíritu y reine en tu hogar la Armonía, la Paz, el Amor y la Provisión nunca falte; pero ante todo el Pan Espiritual esté siempre presente.
Jehová es nuestro Pastor y nada nos faltará, amén y amén.

jueves, 19 de octubre de 2017

Extracto del Libro la diferencia entre la Fe de Abel y la Fe de Caín. Autor: Paul C. Jong

Todos los pecados que cometieron hasta los 20 años, todos lo que cometieron y cometerán hasta los 30,60 ó hasta que mueran fueron pasados a Jesús a través del bautismo (p.97-98)

Jesucristo es el  Cordero de Dios que tomó los pecados del mundo ¿Hay más pecados en este mundo? No, no hay pecados. Incluso los pecados que la humanidad cometerías en el futuro fueron tomados (p. 99)


¿Significa esto que podemos cometer pecados libremente sin tener cuidado? No, cometemos pecados solamente porque somos demasiados débiles, aunque no lo hagamos queriendo, porque, ¿quién quiere cometer pecados? Es como tirarse a un pantano sucio con ropa limpia. Aunque una persona que lleve harapos pueda dormir en un contenedor de basura, una persona que lleve ropa limpia no quiere dormir debajo de un montón de basura. En otras palabras, los justos no se atreven a cometer actos sucios sin pensar (p.100-101)

¿Nos liberamos del pecado o seguiremos siendo esclavos?

Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. Romanos 6:6

Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia. Romanos 6:14

Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. Romanos 6:23




viernes, 12 de agosto de 2016

Lucas 10:25-37 

Respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto. Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, pasó de largo. Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó de largo. Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia; y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él. Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese. ¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? Él dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo.
La pregunta del letrado es buena: "¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?". Jesús, en un primer momento, le remite a la ley del AT, a unas palabras que los judíos repetían cada día: amar a Dios y amar al prójimo como a ti mismo ( Deuteronomio 6,5 y Levítico 19,18). Jesús hace que el letrado llegue por su cuenta a la conclusión del mandamiento fundamental del amor. Pero, ante la siguiente pregunta, Jesús concreta más quién es el prójimo. En su parábola, tan expresiva, quedan muy mal parados el sacerdote y el levita, ambos judíos, ambos considerados como "oficialmente buenos". Y por el contrario queda muy bien el samaritano, un extranjero ("los judíos no se tratan con los samaritanos": Jn 4,9). Ese samaritano tenía buen corazón: al ver al pobre desgraciado abandonado en el camino le dio lástima, se acercó, le vendó, le montó en su cabalgadura, le cuidó, pagó en la posada, le prometió que volvería, y todo eso con un desconocido. ¡Cuántas ocasiones tenemos de atender o no a los que encontramos en el camino: familiares enfermos, ancianos que se sienten solos, pobres, jóvenes parados o drogadictos que buscan redención! Muchos no necesitan ayuda económica, sino nuestro tiempo, una mano tendida, una palabra amiga. Al que encontramos en nuestro camino es, por ejemplo, un hijo en edad difícil, un amigo con problemas, un familiar menos afortunado, un enfermo a quien nadie visita. Claro que resulta más cómodo seguir nuestro camino y hacer como que no hemos visto, porque seguro que tenemos cosas muy importantes que hacer. Eso les pasaba al sacerdote y al levita, pero también al samaritano: y éste se paró y los primeros, no. Los primeros sabían muchas cosas. Pero no había amor en su corazón. El buen samaritano por excelencia fue Jesús: él no pasó nunca al lado de uno que le necesitaba sin dedicarle su atención y ayudarle eficazmente. Ahora va camino de la cruz, para entregarse por todos, y nos enseña que también nuestro camino debe ser como el suyo, el de la entrega generosa, sobre todo a los pobres y marginados. Al final de la historia el examen será sobre eso: "me dieron de comer... me visitaron". Gracias, Señor, por enseñarme de manera gráfica quién es mi prójimo y cómo debo actuar con él. Ayúdame a ser como el Buen Samaritano con todos aquellos que están alejados de Ti y más necesitan de tu amor. Que nunca tema acercarme a ellos y siempre salga a su encuentro con un corazón sincero y generoso. Señor, ayúdame a vivir la caridad con obras de misericordia, especialmente con mi hermano que lo necesita. Que nunca sea indiferente al sufrimiento humano. Amén